Arko respira

 

Estamos en las semanas más crudas del invierno. El frío, la lluvia, el viento o la nieve no nos dan tregua y como cada año con esta climatología también llegan los mocos. Los niños menores de 2 años son los que más los sufren puesto al no saber sonarse y se acumulan las secreciones y pueden provocar dificultad para respirar, fiebre, infecciones, neumonías, hospitalizaciones,…

Para ayudarles a eliminar estas secreciones mucosas, contamos con la ayuda de la fisioterapia respiratoria: facilita la expectoración, mejora la respiración y disminuye la cantidad de medicación, y, lo más importante, mejora la calidad de vida de los niños.

Está indicada siempre que haya acúmulo de secreciones, tos, ruidos en el pecho o pitidos. Lo más normal es que si el niño tiene mucho moco empiece a comer menos, se despierte por la noche, duerma peor, esté más cansado,…

Cuando el niño tiene moco solo en vías altas, como pasa en la mayoría de los casos, el fisioterapeuta enseñará a los padres a hacer lavados nasales por ejemplo con agua de mar, y con una sesión será suficiente. Si los mocos han bajado y están en el pulmón habrá que hacer varias sesiones para evitar complicaciones. Es muy importante que el fisioterapeuta ausculte al niño al inicio y al final de la sesión, para saber donde están esos mocos y aplicar unas técnicas u otras.

Sobre todo esta terapia beneficia a niños con problemas respiratorios, como congestión de vías altas,  bronquiolitis, bronquitis, neumonías, asma, niños prematuros (displasia broncopulmonar) o niños con hipersecreción bronquial.

También es muy importante que los padres aprendan a hacer lavados nasales ya que muchas veces así se puede prevenir que el moco baje al pecho o se vaya al oído provocando otitis o al ojo provocando conjuntivitis. Hay que dejar pasar 2 horas después de las comidas, porque no queremos que el niño vomite la comida, lo único que nos interesa es mover el moco y sacarlo.

Las técnicas para recuperar el bienestar respiratorio que se van a utilizar son diferentes, dependiendo de la zona del pulmón donde esté el moco utilizará unas u otras. Las personas que colaboran (padres), hacen los ejercicios que luego tendrán que repetir en casa y se les facilita material para que lo hagan por lo menos una vez al día.
Como higiene que podemos todos tener en cuenta en estos casos de acumulación de moco:

Beber agua abundante, hacer lavados nasales más a menudo, colocar el cabecero de la cama a 30º de inclinación para que respiren mejor, lavarnos las manos con frecuencia ya que muchos virus se encuentran en las manos, al estornudar, toser…, y, sobretodo, evitar fumar delante de ellos.

La fisioterapia respiratoria es una solución natural, que ayuda a la eliminación de secreciones y a despejar las vías respiratorias, mejora la capacidad pulmonar en enfermedades crónicas (asma, EPOC) y en muchos casos evita complicaciones como fiebre, infecciones, hospitalizaciones, bajas laborales y escolares.

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para respirar bien plantas medicinales

Los mocos son una sustancia viscosa producida por las células que cubren la superficie de las mucosas del cuerpo, especialmente las vías aéreas. Se componen de agua, azúcares y proteínas, y suelen contener anticuerpos que protegen de infecciones. Además contienen células muertas, tanto propias del organismo como gérmenes de exterior, y esos gérmenes son los que se expulsan gracias al moco. Por eso los mocos son beneficiosos, son un mecanismo de defensa.

El problema surge en niños pequeños cuando el moco no se elimina con facilidad produciendo dificultad para respirar. A veces el moco aumenta como respuesta a las infecciones, el frío o las inflamaciones de zonas como la garganta o vías respiratorias más bajas.

Entonces nuestro cuerpo utilizará la tos y los estornudos como mecanismos para eliminar el exceso de moco. En muchas ocasiones los niños lo degluten, de forma que termina siendo eliminado por las heces, generando incluso pequeñas diarreas. A veces el niño vomita parte de este moco deglutido.

Cuando un niño no es capaz de eliminar el moco a la misma velocidad que éste se produce, el moco se puede acumular en vías aéreas, generando síntomas algo más complicados. Se acumula en vías respiratorias bajas (pulmones) puede que el niño tenga dificultad para respirar, generando cuadros como las bronquiolitis.

En otros casos la acumulación de moco puede favorecer la aparición de infecciones.

En los niños la tos es poco efectiva, ya que sus diafragmas y músculos intercostales no tienen tanta fuerza como un adulto. Y en la mayor parte de los casos los tragan, por lo que pueden terminar generando incluso diarreas y vómitos. Es muy útil enseñar a los niños a que tosan de forma eficaz, mediante fisioterapia respiratoria con suaves palmadas en la espalda. También es fundamental que el niño beba líquidos, ya que la hidratación ayuda a que el moco sea más fluido.

Existen jarabes mucolíticos, que contribuyen a hacer el moco más fluido. Su misión es hacer los mocos más blandos para que el niño pueda expulsarlos con mayor facilidad. Algunos de estos jarabes llevan extracto de hiedra para ayudar a expulsar las flemas.

También suele ser muy útil la humedad ambiental, que ayuda a ablandar los mocos, contribuyendo a que la tos sea más efectiva. Se puede aumentar la humedad   mediante lavados nasales con suero salino o agua de mar, o un humidificador ambiental.

Con el tiempo los niños  van aprendiendo a toser de forma más eficaz, reduciendo así el riesgo de complicaciones por acumulación de moco en vías respiratorias.

Y sobre todo en estos días tan especiales conviene prestar atención y como siempre todo lo que se pueda prevenir nos ayudará a evitar que los más pequeños nos den ningún susto.

Deseo que despidais el año con alegría. Y que el año que comienza sea el mejor de nuestras vidas (hasta el siguiente claro :) )

¡Feliz 2014!

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PLANTAS PARA RESPIRAR BIEN

12/12/2013 por Mabela

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Seguro que muchas veces hemos oído aquello de “no se pueden poner plantas en el dormitorio porque nos quitan el oxígeno”. Pues en realidad sí que se puede tener alguna planta en la habitación.

 Este mito de que “las plantas nos quitan oxígeno de noche”  se originó cuando se descubrió la función clorofílica (fotosíntesis), es decir, el proceso por el que las plantas de hoja verde durante el día inhalan dióxido de carbono y liberan oxígeno. De noche, sin luz solar, realizan el proceso contrario consumiendo oxígeno y liberando dióxido de carbono, es decir, respiran. Pero mucho más inhala nuestra pareja y no por eso le echamos de la habitación. Todos dormimos con alguien alguna vez y nunca nadie se ahogó por eso. Aunque como siempre en el exceso está el error, evitemos también el tener una frondosa jungla en la habitación.

Y no solo eso, las plantas actúan como filtros de aire. Durante el día producen oxígeno ayudando a renovar el aire de la casa. Además también son beneficiosas para la  filtración de toxinas, contaminantes y el propio CO2, incluso añaden humedad al aire y pueden ayudar a prevenir la piel seca y dolor de garganta durante el invierno.

 Las plantas no son malas para el bienestar respiratorio, a no ser que seas alérgico a su polen. Más bien al contrario nos ayudan a respirar un aire más limpio. Basta pensar en al placer de respirar en un bosque. Algunas purifican el aire y filtran alérgenos y sustancias contaminantes del aire como benceno, monóxido de carbono, formaldehído y tricloroetileno. Algunas incluso emiten sustancias que reducen los niveles de esporas de hongos y de bacterias en el aire. Si no tienes alergia al moho, puedes utilizar arecas, singonios, helechos, datileros, hiedra, poto, espatifilo, cintas y drácenas. Y el popular poto es muy útil, parece ser que donde hay uno el aire está mucho más limpio.

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Spray Nasal