PLANTAS PARA RESPIRAR BIEN

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December 12, 2013

 

Seguro que muchas veces hemos oído aquello de “no se pueden poner plantas en el dormitorio porque nos quitan el oxígeno”. Pues en realidad sí que se puede tener alguna planta en la habitación.

 Este mito de que “las plantas nos quitan oxígeno de noche”  se originó cuando se descubrió la función clorofílica (fotosíntesis), es decir, el proceso por el que las plantas de hoja verde durante el día inhalan dióxido de carbono y liberan oxígeno. De noche, sin luz solar, realizan el proceso contrario consumiendo oxígeno y liberando dióxido de carbono, es decir, respiran. Pero mucho más inhala nuestra pareja y no por eso le echamos de la habitación. Todos dormimos con alguien alguna vez y nunca nadie se ahogó por eso. Aunque como siempre en el exceso está el error, evitemos también el tener una frondosa jungla en la habitación.

Y no solo eso, las plantas actúan como filtros de aire. Durante el día producen oxígeno ayudando a renovar el aire de la casa. Además también son beneficiosas para la  filtración de toxinas, contaminantes y el propio CO2, incluso añaden humedad al aire y pueden ayudar a prevenir la piel seca y dolor de garganta durante el invierno.

 Las plantas no son malas para el bienestar respiratorio, a no ser que seas alérgico a su polen. Más bien al contrario nos ayudan a respirar un aire más limpio. Basta pensar en al placer de respirar en un bosque. Algunas purifican el aire y filtran alérgenos y sustancias contaminantes del aire como benceno, monóxido de carbono, formaldehído y tricloroetileno. Algunas incluso emiten sustancias que reducen los niveles de esporas de hongos y de bacterias en el aire. Si no tienes alergia al moho, puedes utilizar arecas, singonios, helechos, datileros, hiedra, poto, espatifilo, cintas y drácenas. Y el popular poto es muy útil, parece ser que donde hay uno el aire está mucho más limpio.

Image courtesy of FreeDigitalPhotos.net

ALERGIAS EN VERANO

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August 23, 2013

Si bien en este blog a menudo mencionamos las alergias respiratorias más comunes, sus síntomas, sus orígenes o remedios para aliviarlas. En época estival  lo más frecuente son las alergias cutáneas y reacciones a determinados alimentos.

En verano el abandono de la rutina es norma común en muchos hogares aunque solo sea por unos días y esta nueva manera de afrontar la vida provoca, a veces, alteraciones en el organismo. Así lo afirma la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic) que alerta del aumento de casos de reacciones cutáneas y de alergia a alimentos durante la estación más calurosa del año.  En verano cambiamos nuestras costumbres, por ejemplo, prescindimos de calcetines y exponemos la piel de nuestros pies directamente al calzado, comemos con mayor frecuencia en restaurantes y descansamos en lugares donde abundan los insectos, explica el coordinador del Comité Científico de Alergia Cutánea de la Seaic.

Todos estos factores propician el aumento de las alergias alimentarias especialmente por  “bajar la guardia” . El doctor aconseja a los alérgicos a alimentos vigilar todos los productos que se ingieren leyendo detenidamente los ingredientes que los componen: leche o frutos secos en los helados, trozos de frutas como melón, kiwi y melocotón en postres y batidos; mariscos en pastas y ensaladas, etc.

Lo alimentos no son los únicos que es preciso vigilar. La piel también sufre en esta época y no sólo por el sol. Este órgano se vuelve más sensible y tiene tendencia a agrietarse y a sufrir heridas. Los cosméticos, las cremas solares y algunos antiinflamatorios de uso tópico pueden ocasionar alguna reacción. Existen alergias en la piel (eccemas) que precisan de la acción conjunta de las radiaciones solares para producirse. Entre las causas que las producen se encuentran algunas plantas (higueras, cítricos, etc.) o los filtros que tienen algunos productos solares. En el caso de los medicamentos antiinflamatorios puede producirse tanto por la aplicación en la piel como por su ingesta.

Los animales adquieren cierto protagonismo en estas fechas. Los ácaros, por ejemplo, proliferan cuando la temperatura es templada y la humedad es relativamente alta, por lo que suelen concentrarse en las costas. Aunque la alergia a estos insectos no es frecuente, en los traslados a los domicilios de verano hay que extremar la higiene en el caso de los pacientes alérgicos.

La alergia al cloro no es común, pero si éste supera los límites recomendables puede producir irritación en la piel y en las vías respiratorias.

También hay que prestar especial atención a las reacciones provocadas por el contacto con animales domésticos y las picaduras de himenópteros (especialmente avispas).

En cualquier caso, lo recomendable para los personas con alergias es que viajen con la medicación recomendada por sus médicos y llevar un informe detallado del especialista por si ocurre algún incidente.

 

EL AIRE QUE NOS TOCA RESPIRAR

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June 13, 2013

 

 

Es muy frecuente que escuchemos que el calentamiento global pone en riesgo a la Tierra y la población. Pero muchas veces no sabemos por qué. El calentamiento global está relacionado con las emisiones de gases del efecto invernadero. Estos gases retienen el calor del sol cerca de la superficie de la tierra y permiten la el desarrollo de la vida; el problema surge cuando las concentraciones de estos gases son muy elevadas y se recalienta la atmosfera causando el efecto invernadero.

En el aire existen sustancias contaminantes que pueden afectar a nuestro bienestar respiratorio, sobre todo a los más sensibles como pueden ser los niños y ancianos.

Entre esas sustancias presentes en el aire de nuestro entorno están el dióxido de azufre, los óxidos de nitrógeno, el ozono, el monóxido de carbono, el plomo y otras partículas.

El dióxido de azufre (SO2) tiene repercusión en la salud y el medio ambiente, procede de las industrias eléctricas y de las que quemas carbón o petróleo. Causa enfermedades respiratorias en niños y mayores; agrava enfermedades cardiacas y pulmonares  como el asma.

Los óxidos de nitrógeno forman parte del smog moderno, esa mezcla de humo y niebla que cubre nuestras ciudades. Proceden de los vehículos a motor y centrales eléctricas. Estas partículas penetran en las partes sensibles de los pulmones y pueden provocar o agravar enfermedades respiratorias, como la bronquitis o el asma.

El ozono está también en el smog, es  necesario porque absorbe la radiación ultravioleta pero la contaminación por ozono durante los meses de verano (con condiciones de sol y temperatura lata que permiten su formación) también puede agravar enfermedades pulmonares. Se forma por la reacción de las emisiones de los coches y centrales químicas en presencia de luz.

El ozono puede irritar las vías respiratorias, producir tos y empeorar el asma.

El monóxido de carbono es un gas venenoso que  se produce por combustiones incompletas, es decir, cuando el oxígeno no es suficiente para realizarla combustión. Suele proceder de la combustión de la gasolina, también humos de las cocinas o calentadores. Esta gas reduce la cantidad de oxígeno transportado porla hemoglobina. Causa náuseas y dolor de cabeza., pero las consecuencias en altas concentraciones pueden ser mucho peores.

El plomo también es un elemento tóxico. Lo encontramos en las pinturas de las casas, gasolina y batería de los coches… tiene efectos sobre la salud pudiendo afectar a los niños en crecimiento.

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Spray Nasal